Páginas vistas en total

sábado, 12 de enero de 2013

HOMENAJE A RUBÉN TORREIRA



 "Autorretrato" Rubén Torreira Óleo/lino


Con gran afluencia de público, alumnos, compañeros, seguidores  y amigos del homenajeado Maestro Rubén Torreira; el pasado jueves tuvo lugar la inauguración de la exposición de pintura,  en el Centro Cultural Isabel de Farnesio, que a su memoria,  tributamos los pintores de Aranjuez.
El emotivo acto dio comienzo con unas palabras de la Presidenta de la Asociación Pictórica de Aranjuez, Mª Custodia Acacio, que hizo referencia tanto a la obra como a la figura de Rubén y lo que significa para el mundo del arte ribereño.
A petición de la familia Torreira-Castro, Casimiro Bleda recitó su "Carta abierta a Rubén Torreira" y a continuación la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Aranjuez, resaltó la trayectoria del maestro  dando así  por inaugurada la muestra
En la misma se pueden ver tres obras del desaparecido maestro, "Autorretrato", "Barros de Sartajada" y "La vieja Plancha" además de las de los artistas participantes con diferentes técnicas y estilos, abarcando desde los cálidos bodegones con figuras de Blanca Prieto, las impresionantes acuarelas de Julio Sierra, los fotograbados de Mª Carmen Gª Ruano,  o los paisajes urbanos de Mercedes Carvajal , entre otros.

"La vieja Plancha " Óleo/lino, Rubén Torreira



"Barros de Sartajada"  Óleo /lino, Rubén Torreira



"Testigos silenciosos" mixta/tabla, Mercedes Carvajal



"Hacia San Antonio" acuarela, Julio Sierra



"Bodegón" Mixta , Miguelina Roldán



"Jardín de otoño " Fotograbado y aguatinta , Mª Carmen Ruano.




CARTA ABIERTA A RUBEN TORREIRA JACINTO


Aranjuez, diciembre de 2002


La carta va dirigida
al Sr. Rubén Torreira
y de segundo, Jacinto,
que en la calle de la Concha
de esta Real Villa y Sitio,
esquina a Plaza de Toros
se encuentra su domicilio.


Y la carta dice así.


Querido Rubén: (dos puntos)
Te escribo estas cuatro letras,
con el azul ultramar
que le robo a mi paleta.
Blanco titanio el soporte
donde pintar sentimientos
que brotan de mi pincel
sin saber quién los ha puesto.
¿Fuiste tú? Seguramente
quien en mi campo abonado
arrojaste la simiente,
del infinito arco iris
que llevas contigo siempre.

Estando un día en tu estudio
fuy testigo excepcional
de un caso bastante raro
que aquí paso a relatar.

Discutían mano a mano
unos ajos de Chinchón,
sobre qué parte del lienzo
para estar, el la mejor.
Uno dijo el primer plano,
un segundo que en penumbra
y un tercero aconsejó
preguntárselo a las uvas.

Arrancó la comitiva
buscando las uvas blancas
que en el porta bodegones
dormitando  se encontraban.

Dígannos señoras uvas,
a su juicio como expertas
¿qué puesto para un buen cuadro
es el que nos aconsejan?

Y las uvas pensativas
pusiéronse a divagar
a cerca de las virtudes
del utópico lugar.

Desde el fondo de la sala
se escuchó la carcajada
de un cántaro y un puchero
de barro de Sartajada.
Todos hacia alli miraron
y prestaron atención
a la sentenciosa frase
que viene a continuación:
No seáis tan petulantes,
y dejaros de dar coba
para que un cuadro funcione,
lo que no le agracia, estorba.
Un viejo despertador
cinco tazas y una plancha,
con un cencerro y tres llaves
aplaudieron sin tardanza
la ocurrencia de aquel barro,
que con su pinta modesta
el secreto de un buen cuadro
colocó sobre la mesa.

Relativo a los colores,
-dijo el puchero de barro-
cuidado con los marrones
que dan aspecto de guarro.



Son mejores los carmines,
los azules, los morados,
y los grises para fondo
con negro marfil y blanco,
los verdes, con cuentagotas
y precaución hay que usarlos,
pues resultan peligrosos
y al ojo pueden dañarlo.

El resto de los cacharros
asentían murmurando
la plática del puchero,
orador impovisado.

Arriba en la estantería,
dijo un plato mal carado:
Mira el listo como larga
¿acaso eres Caravaggio?
o ¿estudiáste bellas artes
con los maestros italianos?
o ¿de dónde has aprendido
todo lo que has predicado?

De escuchar, ver y fijarme
-le contestó el recipiente-
cuando Rubén pone un lienzo,
encima del caballete.
Tú, como estás a tu bola,
no te enteras ni del NO-DO
pon atención a lo que hace,
y no seas un TONTO EL BOLO.

Cuando se acabó la escena
hice mutis por el foro
quedándose el pobre plato
resoplando más que un toro.
Supongo que habrás vivido
experiencias similares
y que lo que aquí te cuento,
desde hace tiempo ya sabes.




Y si no, ten más cuidado
con lo que dices o haces,
pues los cacharros acechan
tus movimientos y frases.

No te escribo más por hoy,
se va acabando esta carta,
y todos, cual los cacharros
queremos tus enseñanzas.
Te mando mi admiración
mi cariño y mi respeto.
Dios te guarde muchos años
Rubén, QUERIDO MAESTRO.




Un fuerte abrazo de tu alumno Casimiro Bleda Onrubia.

© Casimiro Bleda Onrubia







2 comentarios:

  1. Felicidades Casimiro por esta lindo homenaje a Rubén Torreira.
    El cuadro de (La vieja plancha) es extraordinario.
    Que tengas una feliz semana, un cariñosos saludo de tu paisana tobarreña.
    Pilar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues la foto no le hace justicia, en directo es la caña. Un beso fuerte paisana

      Eliminar