Se van a cumplir ya dos años de un sueño que se hizo realidad, ser PREGONERO DE LA SEMANA SANTA DE TOBARRA, con tal motivo otro grandísimo antecesor, tuvo la gentileza de dedicarme un poema, que he tenido guardado como oro en paño, por lo que para mi significa. Pues bien, leyéndolo de nuevo he considerado que merece la pena compartirlo con todos vosotros en este blog, espero que os guste.
PARA
CASIMIRO
Pregonero
de la Semana Santa 2014
Pregonero:
Lanza
al viento tu pregón
y
anuncia que es primavera;
el
aire lleno de aromas
recoge
tu voz que suena
a
Semana Santa, y sabe
a
tierra regada, a huerta.
Grita
que es Semana Santa
y
en Tobarra nos esperan
procesiones
y tambores,
cielo
azul y aire de fiesta.
Prendimiento,
procesión
del Jueves Santo,
Viernes
Santo, Bendición…
¡Quién
estuviera
en
la falda del Calvario
cuando
la música suena
con
notas de terciopelo,
y
una mano se despega
de
la Cruz y nos bendice…!
El
alma en suspenso, quieta;
silencio,
paz interior.
Una
golondrina vuela…
¡Y
tambores y tambores!
Escucha
lo bien que suenan.
Contarás
cómo en la calle
hay
un preludio que llega
con
olor de panecicos,
de
tortas y magdalenas;
de
chiquillos ensayando
un
“Zapatata” en la escuela,
un
cielo de nubes altas
y
un sabor a humo de leña.
Pregonero:
Todo
ésto es Semana Santa,
y
tú, con voz de poeta,
lo
lanzarás a los vientos
desde
nuestra vieja Iglesia.
¡Ay,
la Iglesia de la Plaza!
También
semanasantera,
sabrá
guardar tus palabras
entre
sus muros de piedra.
Yo
te envidio, pregonero,
y
te doy mi mano abierta
en
un brindis de amistad,
compañero:
¡Enhorabuena!
©Alejandro Martínez Ramón
Madrid. Marzo, 2014

Foto: Salvador Pons